La larga cola y las nuevas oportunidades

Estamos empezando una nueva era: la era del emprendimiento. Esta era altera muchos de los modelos económicos clásicos, creando nuevas oportunidades.

Conocer estos modelos es fundamental para entender la nueva era y, sobre todo, para aprovecharse de ella.

Uno de los modelos más útiles en este sentido es el de la Larga Cola, popularizado por Chris Anderson en su libro The long Tail (español).

Este artículo es en parte una revisión del libro, y en parte mi opinión y experiencia.

Breve historia de los hits y las celebridades

En la era agraria, la cultura era local. La mayoría de personas nacían y morían en el mismo sitio, sin mucho contacto con el exterior. El principal unificador cultural era la religión, y la iglesia su principal via de distribución. El hit del momento era la biblia, y Jesucristo la gran celebridad.

Con la era industrial aparecieron las grandes ciudades modernas, conectadas por ferrocarril, sentando las bases de una nueva cultura global. Apareció la fotografía, se masificaron las imprentas y prosperaron las primeras empresas de venta por catálogo. Ya todos podían leer las mismas noticias y comprar los mismos productos, en cualquier ciudad.

Los profundos cambios del siglo XX (era del conocimiento) homogeneizaron aún más la cultura. Se masificaron los nuevos medios de comunicación: radio y TV. Esto marcó el inicio de la era de los hits y las celebridades, desde estrellas de cine hasta cantantes.

Todos veíamos las mismas películas y los mismos canales de TV. Escuchábamos los mismos programas de radio y las mismas canciones. Comprábamos lo mismos productos en los mismos supermercados.

Era un mundo todavía limitado a los átomos, a lo físico. Las tiendas de música sólo mostraban en sus estanterías los CDs que tenían un mínimo de ventas. Los videoclubs sólo tenían las películas que sabían que se alquilarían lo suficiente para justificar el coste de inventario. Los cines sólo mostraban los estrenos que atraían suficientes personas.

En este mundo, la gráfica de ventas por producto era una corta cola.

colacorta

Es una distribución clásica de Pareto. Unos pocos productos (los hits del momento) representaban la mayor parte de los ingresos. Las ventas descendían rápidamente para los siguientes productos, hasta llegar a un punto donde no se cubría el coste de inventario y distribución. Este era el punto de corte.

De átomos a bits

Con la llegada de Internet y la digitalización de los productos, desaparecen las limitaciones del mundo físico. Empresas virtuales, como Amazon, pueden almacenar un número ilimitado de libros digitales. iTunes ofrece más canciones que todas las discográficas de hace un par de décadas, sumadas.

Lo popular ya no es lo único rentable.

Podemos resumir esta transición en tres grandes cambios.

Cambio 1 – todo el mundo puede crear

En la era industrial se necesitaba un enorme capital para construir y operar una fábrica. La burguesía controlaba los medios de producción. El proletariado sólo controlaba su fuerza de trabajo, su tiempo, y se veía obligado a venderlo.

La tecnología devuelve el poder a las masas. Tu ordenador es tu fábrica. El coste de producción se ha desplomado. Puedes crear tus propios productos desde tu habitación: libros, música, videos…. Tu imaginación es el límite.

Puedes usar las mismas herramientas que están destruyendo los antiguos trabajos para crear tu nuevo trabajo, o mejor, tu nuevo propósito. Cuando todo el mundo puede producir, se alarga la cola.

masproductos

Peter Drucker lo explica claramente: “La era donde los individuos necesitaban a las corporaciones para acceder a los medios de producción está terminando. Ahora tú, el individuo, tiene los medios de producción en sus manos. Es la corporación la que necesita al individuo para crear valor en el mercado“.

Bienvenido a la democratización de los medios de producción.

Cambio 2 – todo el mundo puede distribuir

Hace décadas los músicos podían grabar su propia música y los escritores escribir sus propios libros. El problema era la distribución, controlada por unas pocas empresas. Cuando pasamos de átomos a bits, de físico a digital, el coste de almacenamiento y distribución se desploma.

No estás limitado por el tamaño de las estanterías, los canales de TV o las salas de cines disponibles. Todo el mundo puede construir su pequeño imperio mediático:

  • Blog: equivalente a tener tu propio periódico, con distribución mundial ilimitada. Puedes publicar lo que quieras y ser leído inmediatamente por cualquier persona desde cualquier parte del mundo.
  • Podcast: tu propio canal de radio. Puedes dar noticias, hacer entrevistas, divulgar tu conocimiento. Sin limitaciones de distancia. Las ondas de Internet llegan a todo el planeta.
  • Video: tu canal de YouTube será tu programa de TV, emitiendo las 24 horas para una audiencia global.
  • Redes Sociales: permiten magnificar el impacto y alcance de tus medios de distribución.

Estas herramientas eran impensables hace 20 años. Hoy son prácticamente gratuitas.

Gracias a esta facilidad para distribuir, puedes generar muchas más ventas. El resultado es que la cola no es sólo más larga (más productos), también es más ancha (más ventas en diferentes nichos).

colaancha

Durante el primer año de Fitness Revolucionario, mi única inversión de capital fueron 10 euros para comprar el dominio. Usaba el hosting gratuito de WordPress.com hasta que me cambié a un plan de HostGator que costaba 6 dólares al mes. Hoy uso WebEmpresa (mis otras herramientas).

Cientos de miles de personas acceden cada mes a mi pequeña esquina de Internet. Pocos negocios físicos pueden decir lo mismo.

Cambio 3 – todo el mundo te puede encontrar

En la era anterior, unos pocos actuaban de filtros de calidad para toda la población. Las discográficas y editoriales por ejemplo decidían qué discos se vendían o qué autores se publicaban. Los cines seleccionaban qué películas se mostraban.

Su principal criterio: resultar atractivo para las masas. La estrategia para lograrlo: apelar al mínimo común múltiplo. Cuando intentas atraer a mucha gente, debes buscar las cosas más genéricas posibles.

En la nueva era del emprendimiento, el mercado de las masas se ha fragmentado en millones de pequeños nichos.

Las estadísticas son claras: la gente ve menos la TV, lee menos el periódico y escucha menos la radio. Por supuesto siguen siendo medios influyentes, pero cada vez más atención de la cabeza se dirige hacia la cola.

Cuando la gente tiene más opciones, elige ser diferente. Elige juntarse con pequeños grupos de personas que comparte sus gustos particulares. De las grandes masas a las pequeñas tribus.

transferencia

Los filtros de los guardianes de las masas eran arbitrarios y opresivos, pero generalmente aseguraban un mínimo de calidad en la cabeza.

El ratio señal/ruido en la cola es mucho más bajo que en la cabeza. La ley de Sturgeon dice que el 90% de todo lo que se crea es basura. Aplicado a Internet, creo que es optimista. Probablemente sea el 99%.

¿Cómo encontrar las joyas que se encuentran entre tanta basura? Con nuevos filtros. Estos nuevos filtros no están controlados por unas pocas empresas, están en manos de la sociedad.

El principal ejemplo de nuevo filtro es Google. Nadie en Google asigna un ranking a cada página de Internet. Lo único que hace Google es recopilar las opiniones de millones de usuarios. Por ejemplo, cada enlace que alguien hace a tu página es un voto. Aquellas páginas con más “votos” tienen generalmente mayor calidad. Por supuesto el algoritmo de Google es mucho más complejo (y cambiante), pero esta es la idea.

Tu objetivo es ser parte del 1% que no es basura. Google (y el resto de filtros sociales de calidad) acabarán reconociendo tu trabajo. Serás visible para el mundo. Podrás crear tu propia tribu, vender tus micro-hits y convertirte en una micro-celebridad.

En la mayoría de casos no ganarás millones como las estrellas de Hollywood, pero ganarás suficiente. Mucho más que el sueldo promedio de un trabajador de oficina, y haciendo algo que disfrutas, algo alineado con tu propósito.

¿Cómo ser parte de ese 1%? Generando valor y confianza. Es la única estrategia que funciona a largo plazo. Hablaremos mucho de esto.

Conclusión

Si querías montar un negocio hace 20 años, tenías que pagar el alquiler de un local, idealmente en una esquina concurrida. Tenías que contratar empleados, comprar el inventario y gestionar los pedidos. Tu mercado era la gente que vivía cerca de ti. Dependías de anuncios en prensa o radio para darte a conocer.

La era del emprendimiento es diferente. Tu negocio puede ser 100% virtual: residir en Internet y vender a todo el mundo. La geografía es irrelevante. Por unos pocos euros puedes controlar tu pequeña esquina de Internet, crear tus propios productos y distribuirlos a todo el planeta.

El riesgo es mucho menor y el potencial de crecimiento mucho mayor. El cambio es radical y el momento de actuar es ahora.

Encuentra un nicho donde aportes valor y crea una tribu alrededor de tu pasión.

Entiende esto: ahora tú controlas los medios de producción y distribución. La pregunta es ¿qué vas a hacer con ellos?

  • Opción 1: Crear memes y compartir videos de gatos, la elección de la mayoría, o…
  • Opción 2: Emprender con propósito y cambiar el mundo.

Tú eliges.

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7 Comentarios

  • Responder Marcos Cartagena Diciembre 24, 2015 at 1:40 pm

    Hola Marcos,

    Acabo de entrar e tu nuevo Blog de Vida Revolucionaria y me encanta la idea de tu proyecto. Ya conocía el de Fitness Revolucionario y era consciente de que estabas haciendo un gran trabajo. Yo no solo comparto el nombre contigo (porque también me llamo Marcos jeje) sino que también la visión que tienes de la vida. Me considero un emprendedor y tengo intención de dejar mi huella en el mundo e intentar con ello hacer que sea un poquito mejor para todos. Me uno a tu tribu y espero algún día poder conocerte en persona. Estaré atento a tus publicaciones. Yo elijo la opción 2! 🙂

    • Responder vidarevolucionaria Diciembre 25, 2015 at 4:44 pm

      Gracias tocayo, y buena elección, ahora a por ello! .)

  • Responder jason montero Enero 27, 2016 at 1:13 pm

    hola Marcos; me parece muy interesante y llamativo tu nuevo blog; si es cierto lo que hablas sobre la internet y sobre los negocios; pero me parece solo enfocados a los servicios y productos de información; solo lo referente a datos de computadora
    Como puedes plantear ese paradigma para otros negocios que no sean directamente relacionados con el internet; claro que el internet te ayuda a vender como un canal de marketing mas; pero como puedes aplicarlo ese concepto a otros negocios como por ejemplo ventas de tiendas

    • Responder AbelF Febrero 3, 2016 at 8:11 am

      Con imaginación!
      Está demostrado que se puede vivir comprando solo por internet, la única diferencia es que cuesta más.
      Marcos se ha olvidado de los costes que le supuso el portátil, la conexión a internet, la mesa de escritorio (no me vale que ya lo tuvieras, rockefeller montó un imperio y sólo tenía…1 millón de dóllares!) Pero es cierto, que es mucho más barato.
      Si por ejemplo quieres montar un negocio de producción de juguetes de niños, tan sólo necesitas un diseño pormenorizado en inglés, y te lo harán en china por menos de lo que te costaría aquí: montar una fábrica, contratar personal, comprar los materiales, los instrumentos de manufactura, las licencias, y no sigo por miedo…
      La única pregunta ética aquí es: Si todo se hace en china, al final nada se hará aquí(puedes entender aquí como cualquier ciudad del mundo). Cerrarán más y más tiendas y se irá más y más gente al paro haciendo que menos gente pueda comprar tus productos, hasta que se den cuenta de esta paradoja y empiecen ellos también a hacer lo mismo. Siguiendo este modelo todos tendrán su negocio en internet, pero las cosas se tienen que seguir haciendo y si todo se hace en china, y esta población entra en crisis y guerra interna, ¿qué vamos a hacer? ¿Alguien más cree que se colapsaría el mundo?

      • Responder vidarevolucionaria Febrero 3, 2016 at 2:22 pm

        Es una reflexión interesante, y es imposible predecir el futuro, pero por un lado, a medida que la clase media aumenta en China, la diferencia de costes será menor. Las impresoras 3D pueden revolucionar también la producción de un montón de cosas que no necesitamos que se fabrique a gran escala. Veremos cómo se va acomodando el mundo, pero lo que está claro es que todos tenemos ahora una gran oportunidad para crear algo propio y debemos aprovecharla

  • Responder Fernando García Enero 29, 2016 at 7:38 pm

    Muy buen artículo!

  • Responder Miguel Agosto 19, 2016 at 2:56 pm

    Hola Marcos, ante todo enhorabuena por todo el trabajo que haces, creo que ayudas a muchísima gente como yo,
    Me gustaría comentar una cosa acerca de los podcast, lo de la música de fondo, es necesario?, a mí personalmente me incordia un poco, ya sé que es solo la opinión de uno, pero si puedo ayudar a mejorar la llegada de la información pues genial, no?.

    Solo era eso, gracias por todo lo que haces

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